¡Ha pasado mucho desde que no hablamos! Me tomé unos días para ordenar algunas ideas que tenía en mente pero sobre todo para reflexionar ¡y mucho! aún más por estos días que viene el día del padre. Mi papito ha sido ejemplo de planificación y organización durante toda mi vida.
Recuerdo que cuando tenía que ir al colegio siempre me hacía llegar puntual. Él tenía en mente todos los gastos: cumpleaños, vacaciones, útiles del cole, concursos, talleres, absolutamente todo. Si no hubiera sido así, probablemente no hubiéramos hecho muchas cosas en familia. Pasó lo mismo cuando empecé a trabajar y poner mi negocio, ¡no se le escapaba nada! Uno de esos días, mientras tomábamos lonche, una amiga muy querida, me dijo “lo que quieres lograr a largo plazo, debes iniciarlo ahora”. Es que claro, si no te preocupas hoy por lo que quieres lograr a futuro, es más difícil de que lo obtengas. Y sí, son decisiones que deben asumirse en la actualidad aún cuando tu meta sea a largo plazo. Si quieres postular a una universidad, debes asegurarte de cubrir los requisitos y prepararte para ello, probablemente algunos años antes. Pasa lo mismo si quieres comprarte un auto o una casa, también es una meta que debes planificar con varios años de anticipación. E incluso aquellas metas que no implican invertir dinero directamente, pero requieren de un orden en tus finanzas, como casarte, tener hijos o jubilarte.
Planificar, es algo que todavía no está en la mente de muchos, algunos prefieren preocuparse sin mucha anticipación. He escuchado casos en los que incluso prefieren no planificar y esperar a que ocurra. Digamos que hay cosas que no podemos dejar al azar, tenemos que tomar ciertas decisiones en base a los sueños que queremos hacer realidad.
Al 2024, 3 de cada 10 personas, a nivel nacional ahorran para metas a largo plazo. Aunque no son resultados muy alentadores, lo estamos haciendo, hay personas que van planificando y ahorrando para hacer que sus metas se cumplan. Recordé el consejo de mi amiga y decidí ponerlo en práctica para ordenar mis metas. A mí me sirvió empezar por lo que necesitaba y luego agregar aquellas cosas que eran menos indispensables pero que me gustaría lograr. Claro que estoy haciendo unos ajustes diarios porque varias cosas dependen de mis gastos y mis ventas actuales. Tú también puedes hacer el intento de reflexionar y examinar si estás trabajando por esas metas a futuro.