Vejez con retorno - Por Zoyla Chamba

 

Huguito va creciendo y con eso, también sus preguntas y ganas de descubrir el mundo. El fin de semana fue el cumpleaños de uno de sus grandes amiguitos y, como era de esperarse, no puso en duda ir a celebrarlo. A mí, me tocaba ingeniármelas con el regalo para que el dinero me alcance para esos gastos extras.

Aproveché y lo llevé a Gamarra para elegir algo lindo. Huguito estaba pasmado, igual que cuando fuimos al parque de juegos por primera vez, pero ahora presentía que vendrían muchas preguntas de todo lo que veía. Le sorprendió, en particular, cuando paramos en medio de la vereda, a comprar unas medias que vendía una ancianita. Me preguntó si era posible que ella siga ahorrando y pueda conseguirse una tiendita donde ofrecer sus medias -desde que abrimos una cuenta de ahorros para que vaya guardando sus propinas no para de preguntar sobre eso-, le contesté que probablemente sí, aunque tendríamos que saber si tiene ahorrado lo suficiente. Ahora como están de caras las cosas no alcanza mucho dinero para guardar.

Huguito continuó soltando todo lo que se le venía a la mente, seguramente porque siempre le hemos contado que mientras más joven ahorre, tiene más posibilidades de llegar a su vejez con dinero y tal vez sin tener que trabajar. Me sorprendió al decirme que, si su tía abuela no tendría su pensión, no podría enseñarle a armar rompecabezas todas las tardes. Le contesté que sí, es muy afortunado de aprender todos sus trucos mientras yo termino de atender a mis clientes y su papá vuelve del trabajo. Además, yo ya llevo ahorrando también en un fondo para que cuando deje de trabajar, pueda pasarme el tiempo arreglando mis plantas y haciendo esos kekes que tanto me gustan.

Para él, era claro que la situación de la ancianita y su tía abuela eran diferentes. Me preguntó si podía haber una pensión también para ella. Le conté que tal vez en un tiempo esa ancianita, así como varias de las que vimos en Gamarra, iban a poder decidir si ahorraban en un fondo para que en su vejez se lo devuelvan. Para mi suerte, había visto una noticia reciente en el Facebook sobre la propuesta de las pensiones voluntarias para independientes, así por cada sol de aporte del trabajador, el Estado contribuiría con un sol más.

Al amigo de Huguito le encantaron las medias, pasaron una tarde divertida y yo contenta de saber que algún día él también tendrá esos ahorritos desde su niñez.