
Huguito, mi hijo, quiere que le compre el nuevo carrito a control remoto que vimos el otro día. No sé si deba dárselo, creo que podría ser una buena oportunidad para que aprenda a ahorrar, y que sepa que pueda conseguir lo que desee con su propio esfuerzo.
Ahorrar es difícil, a todos nos cuesta, pero el resultado lo vale. Puedes invertir en tu negocio, afrontar un evento inesperado como un accidente o, ¿por qué no? Darte un gustito. Yo por ejemplo estoy ahorrando para comprarme una refrigeradora nueva, ya voy por la mitad, espero tener todo el monto para antes de Navidad. Lo primero es saber qué quieres, tener un objetivo y saber cuánto cuesta, su precio. Una vez que lo sabes, toca definir cuánto podrías separar mensualmente, según los ingresos y gastos que cada uno tiene.
El pobre Huguito aún no genera ingresos, pero podría darle algo de dinero por ayudarme con las cosas de la casa. Te recomiendo definir el plazo que te tomaría juntar lo necesario y que lleves la cuenta de cuánto has avanzado y cuánto tiempo falta para alcanzar tu objetivo. Es lo más satisfactorio, hace poco pude comprar un televisor enorme para ver películas con Huguito.
En el camino pueden pasar muchas cosas, a veces necesitas dinero para atender un imprevisto, como me pasa ahora, creo que no tendré la refrigeradora para Navidad. Tengo que comprar unos insumos para mi negocio y requiero el efectivo, ni modo. Pero lo importante es no desanimarse, visualizar el objetivo. Este tiene que ser razonable, a veces nos ponemos metas muy altas y nos desanimamos en el camino.
El carro que Huguito quiere cuesta 200 soles, y faltan como cuatro meses para navidad, creo que podría ahorrar 50 soles al mes, ayudándome en casa los sábados podría darle 15 soles por día y en Navidad ya tendría su regalo. ¿Aceptará el trato?