La clave está en la espera - Por Zoyla Chamba

 

El último cumpleaños, Huguito recibió muchos regalos, entre ellos había ropa que todavía no le quedaba. A él le quitó un poco de ilusión aún no poder ponérsela, a mí me hizo tener en cuenta que en un tiempo contaría con ello y ya no necesitaba comprarle más.

Esta mañana nos tocó sacar la ropa que habíamos guardado. Se dió cuenta que ya le quedaba, muy contento me dijo que valió la pena esperar porque ya la puede usar.

Tardó unos segundos y me pregunto si la plata que tiene ahorrada puede crecer mientras la guarda. Este niño siempre me deja pensando. Sí pues ¿no?, una cosa es solo guardar el dinero y otra, ahorrar mientras crece. Es decir, guardarlo por un tiempo y recibir un dinero extra por ese tiempo.

Como sabe que no hay pregunta sin respuesta, me puse a averiguar. Los depósitos a plazo fijo nos permiten guardar el dinero y recibir un monto por el tiempo que lo dejamos. Es diferente que una cuenta de ahorros porque no podremos disponer del dinero durante ese plazo, y por lo general, ofrecen más ganancias. A más tiempo guardado, más dinero se recibe. Claro que no es un crecimiento acelerado, pero finalmente, es más de lo que guardaste.

Es una buena opción si tenemos metas a largo plazo porque no usaremos el dinero de inmediato. Además, nosotros elegimos el tiempo que queremos guardarlo. Así nos aseguramos de no caer en la tentación de tocarlo y además recibimos un extra.

Es facilito acceder a ello, lo ofrecen varios bancos, solo debemos asegurarnos de las condiciones, el monto que vamos a depositar, de eso dependerá lo que recibiremos, y el tiempo. Pueden ser tres, seis meses o un año. La clave es comprometernos a respetar el plazo indicado, así podremos recibir el dinero extra.